Tengo la tormenta de cualquier humano
La que no en vano
Creó el hacedor natural
En su misión poco banal.
Arranco del alma
Lo que agrio le nace
Desfallezco ante la pasividad
Que a muchos felices hace.
Y el murmullo del viento
Puede tocar mis lágrimas íntimas
Y el sol resecar por dentro
Algunas luchas ínfimas.
Pero eso sí, lo que no tengo,
Es a un guerrero arrodillado en mi vida
Menos, de cobardías no me vengo
Cuando alguna batalla la sienta perdida.
Tengo mis tormentas.
Tengo mis tornados.
También tengo mis únicas guerras
Cuando de algo se trata con mis seres amados.
MARIO SALINAS
No hay comentarios:
Publicar un comentario