DE LA EXISTENCIA
He sentido el rugir del lobo
estepario,
Hambrón frente a la existencia vana.
He desandado los días del calendario,
Buscando esa experiencia extraña:
Preñada de felicidades pírricas,
Expresada en delirantes voces líricas.
Como siempre, sin falta, flirtea la
angustia
Lanzándome besos desde su boca
mustia.
Del mundo, con su humanidad
confundida,
He aspirado los olores putrefactos
Salidos de sus macabros actos,
Con la moral del tartufo truncando la
felicidad prohibida.
Todo y mucho más he sentido, he ansiado
Con mi alma yerta y su esencia
muerta,
Con mi ser hiperestesiado, delirante
por lo negado.
MARIO SALINAS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario