domingo, 10 de agosto de 2014

EL SANDUCHE A LOS TONTOS
    Algunos posan como líderes de la humanidad con convicciones mesiánicas o  intereses personales. Sus acciones afectan a las mayorías llamadas  gente de a pie, del común  o  ciudadanos que quedan emparedados como “tontos” útiles. Dichos  líderes hacen el sanduche a los tontos que en ellos creen y que inermes ven polarizadas sus vidas con las de otras miles insertas en violencias intestinas o enfrentamientos bélicos entre sus naciones.
    Así ocurrió con las más de cincuenta millones de víctimas, entre -1914 y 1945- de la guerra mundial, unificada ésta por el reconocimiento de ser  la segunda un tufillo dejado por la primera como inconformidad a los alemanes en el  impuesto tratado de Versalles y el ascenso al poder del Fuhrer y su vesania.
    Así, ha ocurrido en Colombia con centenares de miles de víctimas y desplazados en la violencia, unificada desde la emancipación y el novecientos-guerra de los mil días-, hasta nuestros tiempos. Ha ascendido al poder un vergonzoso abanico dirigente polarizador de sus prosélitos, errado en sus políticas y de pasajes oscuros; además de otro, compuesto por subgrupos de réproba procedencia armada; pero, de cada uno y su manera, ha sido igual el resultado: El sanduche a los tontos.
    A la fecha, el país aún tiene líderes con convicciones mesiánicas y uso del poder para fines personales. Un ejemplo yace en el desprestigiado congreso, donde legisla Iván, a quien las fuerzas de derecha le mataron a su padre: Manuel,  y Álvaro, a quien la guerrilla izquierdista asesinó al suyo: Alberto. Los dos, imantan desde sus dolores a quienes les siguen y excluyen desde sus odios a sus opositores; empero,  tan solo logran eso que en la historia se repite y que a la humanidad no se le ha negado: El sanduche a los tontos.

www.mariosalinas.com               @mariosalinas61

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