DE LA RAZA HUMANA
Somos más de siete mil millones de historias
poblando el cansado globo terráqueo;
éste,nunca tuvo en su memoria
una especie tan pesada como el humano.
Desde el andar como bípedo,con otros,
hizo el humano la diferencia
de ganar a los potros
con su inteligencia
y hacer con los monos su diferencia.
Empero, la naturaleza en su sabiduría
y en lo implacable de su salvajismo,
nunca creyó que el mono pensante la destruiría
a pesar de su protesta con los seísmos,
o de eliminar muchos con cataclismos.
Somos depredadores inclementes,
con los recursos dados por el Hacedor
y con el coetáneo de nosotros merecedor.
Somos rapaces porque creemos
que todo es nuestro
y hasta el agua que no bebemos
la botamos como el ancestro.
Nos importa el segundo
y que todo consumamos.
Ahí no existe el mundo
'sólo yo',no hay más humanos.
Pocos se embelesan con el firmamento
donde danzan estrellas en fuga
y se contiene la riqueza del movimiento.
Pocos se dan cuenta que gratis es morir
y siguen ahorrando para no vivir.
Y es que lloran por un auto,
no ante un ocaso en policromía.
De las latas no sale alegría,
llora ante la grandeza de placer innato.
Las cartas que el poeta escribe,
para nadie,pues nadie a su bien las interpreta.
Él no sabe que el humano vive
del embeleco en masa, de la pataleta.
En los millones de historias
que deambulamos en este mundo.
Queda la ceniza y la memoria
para el modo del Ser nauseabundo
@mariosalinas61
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