lunes, 10 de abril de 2017
DOLOR DE GUERRA
Arranca este dolor de mi pecho,
al ver día a día el hecho
de el hombre y la guerra cruenta,
de su entuasiasmo,
cuando más armas inventa.
Concilia en mí
los pensamientos encontrados,
para entender
que no se escapan los niños amados,
de los venenos en el aire,
ni en los colegios bombardeados.
Por favor,
alguien explique
o al menos, indique,
donde está el vendedor de armas,
que ve gozoso morir las almas
con su producto maldito.
No hay guerra corta,
mientras, el traficante se embelesa
con la suma que gana,
cada vez más gruesa.
Porque toda guerra termina en una mesa,
como el brindis de los enamorados.
Matando al por mayor,
en su Ser,
el humano se hace
cada vez peor.
@mariosalinas61
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