jueves, 27 de abril de 2017

MIS CAMINOS


Por los caminos de la existencia,
He subido a montes prohibidos y
En los terrenos pedregosos,
De difícil trasegar,
He caído y levantado
Al enfrentar como paladín
Mis propios demonios,
Hasta que los hechos venzan lo indecible.
En la vida,
Con el tiempo en mis manos,
Con el cansancio a punto de expirar y,
Lo humano ya,
Aterido por el frío de la muerte,
He buscado el cadáver de la tristeza.
Hallarla me ha sido fácil,
Pues todos la reciben,
La contemplan y la aman;
La hacen propia
Y fingen vencerla con supuestos,
Sin antes asegurarse
De quedar con algo de ella
Y, a la vez, haciéndole saber
Que le dejan una puerta abierta,
Y así, volver a tenerla.
Encontrar tristeza en los humanos,
Es corriente
Como sus excusas para abrigarla.
Por ello, no he dado con su cadáver.
La tristeza está más viva que nunca.
Es una mantenida de sus portadores,
Vive en ellos y para ellos,
Exultante, radiante,
Así vive la tristeza.
Quizás, en otros caminos,
He de buscar el cadáver de la angustia.

@mariosalinas 61




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