Puedo
tener los cristales de tus ojos rotos, para guardar tu mirada en el cofre del
amor y no escapen contigo.
He
de tener la salud de tu juventud, almacenada en tus videos inspiradores.
Tus
palabras, quedarán arrulladas en los silencios del disgusto, en esas pausas
interminables donde cualquier monosílabo podría ser fatal o muestra desnuda
para los amantes.
Puedo
hacer pilatunas en tu ausencia y decrecer en algo el recuerdo de tu aire, el
calor de tu piel, la caricia de tu sexo.
Al
escuchar la voz de la mañana, he de tener el escalofrío de saberte ausente, esa
pequeña muerte diaria por no tenerte ahí. Ese sin saber cuántos minutos debo
combatir para soslayar tus recuerdos o morir en el intento de llamarte.
No
sé hasta cuando, he de llenar las noches con amigos y mujeres ajenas. Bailar
solo en la ducha y maldecir a las horas que no tienen vergüenza al estar ahí, sin
ti.
No
quiero este vacío, empero siento que él desea llenarme, suplir tus horas
conmigo y tenerme para él a diario. Ese imposible y más.
Y
me como la luna cuando se viste de hostia. Y lucho con el sol canicular
queriendo derretir mi frío sentimiento. Y, rompo con lágrimas mi sello de
dignidad, pero es que, entiéndeme, por ahora, tan solo sé escribirte con el
corazón.
Por
esto, nuestro amor tiene esperanzas. Desde que escriba con mi corazón, tendré
tinta mientras viva. Mientras, no me atrevo a derribar el muro que nos separa.
@mariosalinas61
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