Llevo
ligero mi equipaje.
Sea
corto o largo el viaje
Voy
alto de moral,
De esperanzas,
lleno mi morral.
Mis
sueños no pesan como un armario de madera,
Tan
solo llevo los recuerdos de mi vida entera,
Los
fracasos, llorando de bruces,
Las ilusiones
con sus blancas luces.
Llevo
tatuada el alma
De liviandad,
de calma.
El
amor va a mi lado
Y la
hipocresía quedó a un costado.
No
moriré ni en el intento.
Todo
esto se llama libertad.
Pregunta
a mis pies, que de contentos,
Quieren
volar en vez de caminar.
Los
coros de luciérnagas me hacen el sendero.
Hasta
el pasado quiere llegar de primero.
Allende,
las costas se asoman con lenguas de olas.
Aquende
mi alegría y tú, no quieren estar solas.
Llegamos,
sin ninguna pretensión.
La
luna posa llenando mi emoción,
Juegan
los astros, me saludan las olas.
Pasmado,
al infinito mar digo: hola.
Sólo
mirar este infinito para denostar al pretensioso.
Tan solo
la reunión de estrellas y como humano hago el oso.
Abrazo
la arena playera, pidiéndole perdón.
Ustedes,
cada granito, saben de la unión.
Hasta
la angustia vino a mi lado a asolearse.
Nadie
le dio esta oportunidad de disculparse.
Ella,
ni supo quién la destinó a hacer tantos admiradores
Que,
hasta de suicidio los hizo precursores.
Y,
mira esa luna, llena, plena, sola.
Qué vergüenza
mi viaje sin cargarme una ola.
Luna
llena, vacíate en mí.
Regreso.
Amor, de nuevo soy de ti.
@mariosalinas61
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