Humano, no me invites a más guerras.
Tan solo, déjame mirar el mundo,
No con esa, la mira que tú, soldado,
Miras tu objetivo, llamado enemigo.
Yo, quiero quedarme aquí,
Sentado en mi esperanza,
Solazado entre las burlas del viento,
Bebiendo las lágrimas de los derrotados,
Viendo los héroes programados,
Con los mismos yerros
De aquellos a quienes derrotaron.
Déjame ver el desfile de víctimas y victimarios,
Repetidos por los dictadores en sus escenarios,
De gobernantes elegidos para aplastar a sus
electores,
De ejércitos con uniformes de aquí o allá,
Con amague de desertores.
No me recuerdes, que la humanidad,
No ha tenido con las guerras mundiales,
Las de hambre, contaminación y las tribales.
Y, la verdad muerta de inanición.
Humano, déjame aquí abrazando la utopía.
Muriendo para resucitar cada día.
Jugueteando el tiempo en mi agonía y, mis cosas.
Viendo el aleteo de la muerte
Alrededor de esta cama de hospital
Con sus alas de mariposa.
Quizá la lluvia en mi cara
Me regresa a la triste realidad,
Pero, humano, ni su cacheteo
Hará voltear mi mejilla
Para que el ojo vea la guerra:
Su rostro feo.
Vete humano, sin mí.
Me quedo, mecido en hamacas de aire,
Con la paz como soporte.
Para el asesino mi desaire.
@mariosalinas61
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