Se quiebra la espina dorsal del diciembre
parrandero,
Buscando distraer el año
Entre ruinas del mundo, de humanidad
confundida.
Aunque de muchos abierta sigue su herida
Se conserva inmaculado el anhelo,
La esperanza entre mordiscos a un buñuelo
Y el dulzón antojo de natilla.
La mirada del abuelo brilla
Con sus recuerdos de antaño.
Cada uno a su amaño
Expresa los afectos navideños.
Queda en un rincón el vencido empeño,
Renovado entre promesas venideras.
Será para “el otro año” la disculpa nueva,
Descansa, por ahora, el compromiso.
Hay que sepultar lo que no se hizo
Entre festejos del ambiente.
Toma otro trago de aguardiente,
Eleva de tu mente el futuro venidero.
Apura que se siente venir ese gran arriero
Con tufo de todo nuevo, aunque sea lo mismo,
Seas de optimista o de pesimismo:
Se asoma del uno, el mes de enero.
@mariosalinas61
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