domingo, 26 de abril de 2020

LA LECCIÓN



No es la primera pandemia, al mundo ha azotado otras con lecciones, como en una, “de efímera mejoría de los gobernantes con sus gobernados”; sin embargo, de ésta debemos aceptar que somos inferiores e iguales frente a su magnitud. Así, ojalá ceda la soberbia de ese 1% o más, de individuos-acumuladores de la riqueza telúrica-, reconociendo que ninguno impone, aventaja, del covid-19 sin vacuna, es la decisión de: “quién se queda y quién se va”.
Esta crisis cuestiona al capitalismo salvaje que ha deificado a unos pocos del consumo entre lujos innecesarios, aumentando las injusticias contra mayorías manipuladas por oportunistas mesiánicos justificadores de su sed al robar, al matar; ni se diga del comunismo y -otros ismos- que lo hacen en ejercicio, de hinojos ante un partido. Se desnuda que ningún sistema o ideología ha cumplido su misión noble de administrar bien a la humanidad. Los mal llamados líderes: ¡Imperan!
Esta, es una lección entre hojas, de sabiondos de turno -sin asidero científico-, de conteos exhaustos, de asfixia de redes sociales, de especuladores, ladrones de contratos; y una lucha incesante frente a la pobreza innegable.
Este es un llamado del paciente, del sabio ecosistema. Nos dice que debemos adecuarnos a sus leyes: ¡respetándolo! Si no, habrá más respuestas punitivas.
La naturaleza seguirá ahí.  Nosotros somos los advenedizos.

Mario Salinas.

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