Vienen los años embravecidos
Como caudal de río en invierno.
Arriban sus irrepetibles olas,
Preñadas de horas
Con sus hijos, los minutos
Y sus nietos, los segundos.
De ellos, sobrepoblado el mundo,
El tiempo de la edad.
Agrupados en años, meses, horas,
Minutos y segundos,
De este corazón, latido del mundo,
Entre uno y otro no hay demora.
Se ahoga el río en la maldad humana
Reciclando en torbellinos
El sentimiento fino
La satrapía de una especie vana.
Dadme más tiempo. Te pido vida y vida
Para enaltecer la evolución a la finitud.
Dadme acceso a la deidad prohibida,
No sea en más, llegar a un ataúd.
@mariosalinas61
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