Tiene la solemnidad de un asesino en serie
Para fraguar sus pasos antes de atacar.
Observa impertérrito, de su víctima el trasegar.
Sin hacer ruido,
Tan solo flotando sobre la mudez del ambiente,
La persigue, respira su humor,
El vaho dejado a su paso.
Recorrida cada esquina,
Mutila del tiempo su promesa
Para concluir el acto;
Ése que a su ser hiperestesiado
Llevará al paroxismo,
Llenará lo pérfido de sí mismo.
Nada igualará el precio a pagar
De aquellos que desdeñaron su valor,
El riesgo de apegarse a la confianza,
A la creencia de: Nada sucederá.
El premeditar está ahí,
Listo a ser ejecutado,
Como la bala que se despide rauda
En la boca del fusil,
Como la ola peinando al buque más imponente,
Haciendo de su viaje un penitente,
Llevándolo a la desgracia,
En lo marítimo, su eutanasia.
El premeditar
Es del humano,
En la bondad,
En la llamada maldad.
@mariosalinas61
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