Cómo era
mi Padre,
Mi
papá, mi papi…
O,
como dicen los Millennianls:
Mi
viejo, mi cuchito;
Pero,
yendo al tema,
¿Cómo era
mi amado padre?
Era
auténtico…
Ante
todo, era eso: ¡auténtico ¡
En su
modo natural,
Tenía
en su ser lo de todo padre,
Sus
fallas al amar a los hijos
-no hay
manual de papá-.
Así,
Tenía tristezas
tatuadas en expresiones
De
rostro adusto, reprimido.
De
martirios personales
Vivenciados
como macho Papá.
De víctima
silenciosa
Ante la
crianza machista
Dejando
en su alma
Mares
de lágrimas soterrados,
Escondidos
sin razón.
De ceño
fruncido,
Justificado
en el asiento deificado
Del
trono: ¡Yo soy el Papá ¡
Mi
padre fue ese ser especial,
Con marca
propia…de la buena.
Sus
vástagos gozamos de buen recuerdo.
Respetó,
amó a su hogar.
Demarcó
líneas claras
de
buen ejemplo, trabajo, disciplina,
Anduvo
firme entre ese híbrido de:
Autoridad
y un simple ser humano,
Inconfundible
en los no transgresores.
De él
aprendí mucho.
De sus
aciertos, de sus yerros.
Yo, como
padre que soy,
Quisiera
que mis hijos,
Como yo
a él,
Me pensaran
en lo bueno,
Me dieran
impunidad en lo venial,
Pues,
he sido incondicional.
Siempre
te recordaré y amaré…papá.
@mariosalinas61
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