Las
guerras tienen, del maniqueísmo, el señalamiento necio para identificar a
quienes son los buenos y los malos; aquel que convence a las mayorías dejando
en su verbo verdades a medias sin tener el contexto, sin investigar a fondo.
Queda en los del común, decir y hacer, con el “sí” de lo que otros creen. Esto
se denota en el actual conflicto de la madre Rusia castigando a uno de sus
hijos, Ucrania, que la dejó, por su propia voluntad, como otros que fueron
suyos y, hoy, son independientes. Visto así, desde lo histórico, sin abandonar
lo repugnante que abriga toda guerra, es el Putinvasor una réplica imperial de
otros tiempos.
En los
conflictos actuales, de este, en particular, se repudia lo mediático queriendo
hacerlo ver como el único; además, mimetizando intereses de inversores fríos en
actos cálidos de altruismo y solidaridad que, desde las potencias occidentales,
proliferan sin recato alguno. Lo cierto es que, el mundo tiene, y da grima
reconocerlo, este y muchos más conflictos “de mayor ignominia” y de menos
oferentes a soluciones de grandes capitales con intereses soterrados. Y es que,
a través de su historia, y da más grima reconocerlo, la humanidad ha necesitado
devorarse para existir, pero hoy la realidad de un mundo conectado anestesia,
hasta la indiferencia, a esos espectadores que, quizá, ni saben de las llamas
en Siria, Yemen, África, Latinoamérica y, otros tantos encuentros
desafortunados que han dejado heridas en miles y miles de huérfanos,
desplazados, y millones de pauperizados frente a unos pocos que, de su tragedia
no se enlutan, solo se enriquecen vendiendo las armas, la logística y los
contratos para proyectar grandes inversiones de reconstrucción en actos
mimetizados como icónicas obras de caridad, de solidaridad internacional. Ni
qué decir de los pulpos informativos llenando sus bolsillos y recibiendo la
baba encopetada de premios a costa del dolor inefable de tantos ancianos niños
y combatientes de, distinto uniforme, pero iguales miedos y triunfos.
Las
balas en el planeta necesitan vacaciones.
@mariosalinas61
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