Qué sería del hombre si,
un día,
amaneciera con los misterios de la creación:
resueltos, solubles,
sin divagación y con luces.
Y, ¿ qué sería de la humanidad
si el Hacedor de todo fuera existencialista?
Permiso tendría, para hacer de la totalidad,
su libre albedrío.
No mataría la culpa y,
menos, la sentiría
el intencionado criminal
quitando las vidas.
Más tranquilidad poseería el suicida.
Los nacimientos a un balde irían
si se supiera que,
la vida no vale la pena y,
si al Hacedor le doliera vivirla,
para qué preocupaciones humanas
si ellas irían a un vacío infinito
que solo resuelve el Hacedor de todo bendito.
Empero,
si el Hacedor de la vida
ama esa misma existencia,
con quien la arrebate no tiene clemencia.
Por senderos encriptados,
a él, iremos descubriendo y,
poco a poco,
en nuestras limitaciones,
de él, todo iremos entendiendo.
No es vana la existencia.
El Hacedor de todo la ama,
nosotros dudamos en la demencia
que su compasión a sanar clama.
@mariosalinas61
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