Si has llegado
con el alma compungida
a lo profundo de tu trinchera,
sigue actuando como soldado,
lo eres,
hasta que tu ser muera.
Si el miedo
aprieta cada músculo en tu cuerpo,
no pares de moverte
para esquivar el fuego,
si no lo haces estás muerto.
Es el juego de la vida,
arriesgado, a veces tenebroso,
pero entre más la vivas
poco estarás nervioso.
Ama tu fusil
como al que más,
no lo sueltes, no lo abandones,
si lo haces en batalla crucial,
quizá nunca te lo perdones.
Es la vida una guerra
sin tregua, sin asueto.
Es así para todos,
desde el de alta cima
hasta el que vive en gueto.
@mariosalinas61
No hay comentarios:
Publicar un comentario