No busques redimir el mundo
con tus poses de dolorido
ante la tragedia humana;
todos somos pronombre en primera persona,
tanto en diálogos intrascendentes
como en actos para salvar gente.
Somos humanos, egoístas,
dueños de nuestros deseos
e hipócritas cuando algo se avizora
en conveniencia para agradar a otros.
No comulgues en religiones ajenas
que la tuya eres tú mismo:
sin máscaras ante ti.
Reconoce que solo te interesa el resultado,
no el sacrificio para hacer feliz
al prójimo que tanto te necesita.
No poses de redentor,
muchos el mundo ha tenido y,
el único que lo fue,
es utilizado en su nombre
para enfilar ejércitos con sed de sangre
y matar al humano que amó.
@mariosalinas61
No hay comentarios:
Publicar un comentario