Con un soplo de vida
aparecen tus ojos ladinos,
tu expresión fortalecida,
tu amores divinos.
Tan solo un soplo de vida
para silbar el viento,
peinar el cesped,
acortar el tiempo.
Estremecer la lluvia,
agotarse el silencio.
Y el Hacedor de cosas,
de humanos, de universos,
es cómplice de expresiones hermosas,
hasta de tus furtivos besos.
Trina el ave perdida.
Rompe el aire tu risa,
Todo con un soplo de vida,
el que a mi ser deja sin prisa.
Vamos a navegar los mares
hasta llegar a la tierra del rey Midas.
Subamos a los altares
allá tendremos ese soplo de vida.
Y amarremos el silencio que me inspira
hasta verlo sin el aire de la vida,
todo con tu mirada que me mira
y hace de todo un soplo de vida.
Mario Salinas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario