jueves, 2 de junio de 2016

LA SUERTE ES COMO LA MUERTE

En las fugas de mi mente,
tuve aquella inolvidable
donde los rizos dorados de la muerte
se agitaban al correr en busca del fin.

Aquella, a la que todo humano teme,
iba presurosa a recoger un cuerpo senil.
La muerte y yo, 
llegamos al lecho de su próxima adquisición y,
como si fuéramos amigos,
guardamos un silencio cómplice,
como de respeto, de espera a la despedida.

Los dolientes, 
miraron el cuerpo enjuto,
en el que aún había algo de vida.
-La suerte es como la muerte-,
dijo el hijo único con impotencia
-llega cuando le da la gana-
terminó con palabras cansadas.
-Exactamente que quieres decir,hijo-
rezongó la anciana madre
quien yacía asida de su brazo,
como evitando caer.
-Sí,mamá.Hoy, que me dieron el esperado ascenso,
mira, se me va mi viejo..-
Sus lágrimas ahogaron su discurso
y lloró abrazándola inconsolable.
Ella, se aferró a él,
convencida que seguiría de pie.
-Sí,hijo,se nos va,
pero eso que tiene qué ver con la suerte-.
Él, resopló fuerte,
coincidiendo con la última mirada de su padre.
-Pues mamá,
nunca califiqué para el puesto que hoy me asignaron,
pero el jefe me dijo que lo desempeñaría
por una selección aleatoria que hizo con su socio.
Y,aunque el socio quería a otro,mi jefe votó por mí,y gané-.

Nadie sonrió.
Sólo un moqueo al unísono
acompañó el abrazo que la muerte le dio al anciano
tomando su alma como si fuera un fardo
para llevarlo a las oscuridades que yo no quise seguir.

Mi mente regresó de su fuga y aquí estoy repitiendo:
La suerte es como la muerte,
llega cuando le da la gana.

@mariosalinas61



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