viernes, 13 de mayo de 2016
EL CABRÓN
Mis dudas quedan remojadas entre tus besos,
Cuando la infidelidad danza en tus gestos,
mi corazón insta a mi puño a no actuar,
al músculo más fortalecido lo frena el alma
y me convencen tus palabras
y la ilógica se te hace compinche;
y todo te funciona...
-hasta parece el amanecer más temprano-;
y el tono azul del cielo conjuga con la gaviota;
todo cambia,
y el flirteo que haces es sólo mío
y las muecas de otros quedan congeladas;
todo pasa,
y el engaño no acecha
y el tiempo se detiene, no quiere avanzar.
Pero. El pero vuelve, recurrente.
Es como el indeseado que mendiga:
y con él para afuera,
y él para adentro.
Pero es que no estabas donde me dijiste.
Tu hora no coincide con la dada.
Pero amor esto. Pero amor aquello.
Y yo dudo, presiento,
me hundo en mis miserias y no te creo.
Y viene la culpa y me señala por dudar de ti.
Y esa culpa me maldice, me acusa,
se mete en mi pecho y quiere arrancarlo
por ser tan maldito y de ti dudar.
Pasan los días y te vuelvo a creer.
Lo evidente me acosa.
La verdad flamea como llama en candelabro.
Tus actos furtivos son tu lenguaje.
A la mentira ya no le sirve ningún disfraz.
Empero,no puedo creer.
Amarte es mi única alternativa,
no me queda ninguna.
Mejor huyo a otra vida
que enfrentar esto que me das.
Mejor despachar mi alma que dejarla
a merced de esta verdad.
Mejor huyo a las mentiras de mi paraíso,
a ese mundo único
en el que engañarme me hace feliz.
@mariosalinas61
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