lunes, 2 de mayo de 2016

DEL ENIGMA

Cuando dormita el cielo,
Bajo su manto de invierno
Se esconden los secretos del Hacedor de todo,
Del negado y de aquel cual hijo fue un renegado
Ante los dictadores y emperadores de la época.
Así, aunque tenga su rostro oscuro,
Promete en algún lado esconder un cofre de esperanza,
Un halo de señal para esta humanidad damnificada,
Dedicada a nada divino,
Sólo a lo banal que su existencia le tienta.

Con algunas nubes de algodón
Frunce el cielo su ceño y a su ojo unitario acentúa,
Como si hablara a nosotros,
Mudos espectadores,
Abismados desde el nacer con su infinitud y protagonismo.
No hay estrellas solitarias,
Ni ese firmamento poblado de todo
Que al vahído invita.
Que antoja vuelos inmensos
Y nos arrepiente de  nuestras limitaciones.
Tan solo hay muecas de invierno
Con voces roncas de truenos intimidantes
Para una improvisada bendición
O un grito humano de miedo.


Se despeja la calle del pecado carnal.
Huye todo ser vivo de esas gotas de lluvia
Que se copian en las espaldas y
Se repiten de arriba abajo
Con un sonido que al unísono
Dan órdenes de emigrar
De moverse aquende y allende de la nada,
Del refugiado descubierto
O el rincón acostumbrado.

Todo se aprieta con la noche gélida.
El alma no cabe en el cuerpo
Y el Ser quiere dormitar para siempre
Con un susurro de lamento existencial,
Con una y mil caricias a la tristeza
Que solo niega lo bello y presenta la pesadumbre.
El anhelo de fiesta se queda en las esquinas
Y los muertos se estrellan contra el pavimento,
Nadie recoge las almas, ni hay lágrimas de viudas,
Menos de contratadas plañideras…

Sólo lluvia y lluvia.

El miedo se esconde detrás de los policías
Y las reyertas esperan
Como si un árbitro ordenara una pausa.
Loco invierno nocturno que todo prohíbes y frenas,
Hasta el acicalado de la trabajadora pública
Queda pendiente hasta capturar algún calor humano.


Como potro ante un inopinado abismo,
Se suspende el estrépito en el tejado.
-Paró o es solo un momento-,
Se preguntan los noctámbulos….

Lluvia, lluvia,

De nuevo escupes a todo caminante
Cambiando planes,
Inhibiendo corazones,
Arrepintiendo a los rumberos de turno;
Aléjate de este firmamento obnubilado,
Deja que con las lágrimas de la humanidad sobra.

Como el enigma que es,
En un segundo el cielo es pintado de azul,
Su luna se casa con todas las estrellas,
De vestido blanco promulga su pureza
Y el Hacedor se burla de nuevo
De esta humanidad que no comprende
Solo hace y yerros y más yerros,
A sabiendas que él creó hasta la decepción.

@mariosalinas61


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