DEL
ENIGMA
Cuando
dormita el cielo,
Bajo
su manto de invierno
Se
esconden los secretos del Hacedor de todo,
Del
negado y de aquel cual hijo fue un renegado
Ante
los dictadores y emperadores de la época.
Así,
aunque tenga su rostro oscuro,
Promete
en algún lado esconder un cofre de esperanza,
Un
halo de señal para esta humanidad damnificada,
Dedicada
a nada divino,
Sólo
a lo banal que su existencia le tienta.
Con
algunas nubes de algodón
Frunce
el cielo su ceño y a su ojo unitario acentúa,
Como
si hablara a nosotros,
Mudos
espectadores,
Abismados
desde el nacer con su infinitud y protagonismo.
No
hay estrellas solitarias,
Ni
ese firmamento poblado de todo
Que
al vahído invita.
Que
antoja vuelos inmensos
Y
nos arrepiente de nuestras limitaciones.
Tan
solo hay muecas de invierno
Con
voces roncas de truenos intimidantes
Para
una improvisada bendición
O
un grito humano de miedo.
Se
despeja la calle del pecado carnal.
Huye
todo ser vivo de esas gotas de lluvia
Que
se copian en las espaldas y
Se
repiten de arriba abajo
Con
un sonido que al unísono
Dan
órdenes de emigrar
De
moverse aquende y allende de la nada,
Del
refugiado descubierto
O
el rincón acostumbrado.
Todo
se aprieta con la noche gélida.
El
alma no cabe en el cuerpo
Y
el Ser quiere dormitar para siempre
Con
un susurro de lamento existencial,
Con
una y mil caricias a la tristeza
Que
solo niega lo bello y presenta la pesadumbre.
El
anhelo de fiesta se queda en las esquinas
Y
los muertos se estrellan contra el pavimento,
Nadie
recoge las almas, ni hay lágrimas de viudas,
Menos
de contratadas plañideras…
Sólo
lluvia y lluvia.
El
miedo se esconde detrás de los policías
Y
las reyertas esperan
Como
si un árbitro ordenara una pausa.
Loco
invierno nocturno que todo prohíbes y frenas,
Hasta
el acicalado de la trabajadora pública
Queda
pendiente hasta capturar algún calor humano.
Como
potro ante un inopinado abismo,
Se
suspende el estrépito en el tejado.
-Paró
o es solo un momento-,
Se
preguntan los noctámbulos….
Lluvia,
lluvia,
De
nuevo escupes a todo caminante
Cambiando
planes,
Inhibiendo
corazones,
Arrepintiendo
a los rumberos de turno;
Aléjate
de este firmamento obnubilado,
Deja
que con las lágrimas de la humanidad sobra.
Como
el enigma que es,
En
un segundo el cielo es pintado de azul,
Su
luna se casa con todas las estrellas,
De
vestido blanco promulga su pureza
Y
el Hacedor se burla de nuevo
De
esta humanidad que no comprende
Solo
hace y yerros y más yerros,
A
sabiendas que él creó hasta la decepción.
@mariosalinas61
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