Cuando escuchas su voz
Que llega como cánticos al corazón,
Es la mamá, quien te llama a la razón.
Es ese Ser inmenso,
De figura tierna en lienzo,
De tu piel su calor,
De su aliento el amor.
Su temperamento puede ser intenso,
A la vez tierno, hosco y denso.
Su sapiencia de: Yo te creo,
Es la libertad del reo,
El freno de un libertino.
La mamá, es del abstemio el vino
Y del criminal su redención.
Su lágrima vence la equivocación,
Hace del fuerte un súbdito.
Y con su expresión un rito
Que espera, cualquier ávido de compasión.
Cuánto se anhela a la mamá
Para tenerla en goce presente.
No esperes que su muerte
Te la reclame tu soledad.
Dadle, el abrazo, el beso,
El consentimiento: todo en vida.
No la anheles al saberla perdida.
@mariosalinas61
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