jueves, 27 de julio de 2017

SER COLOMBIANO

Ser colombiano, es una delicia.
Como un acto de Fe: dijo Borges.
Es una investidura que amella
La estigmatización de algunos extranjeros
Que, sin investigar, se atreven a generalizar.
Porque no es solo su paisaje variopinto,
Las abundantes fuentes hídricas,
El riego de razas y culturas viviendo
En un terruño amado, sufrido y
Dolido en su historia.


Pero, es una delicia de país.
Con sus ricos platos en la mesa,
Haciendo un abundante menú
Que se sirve con amor en las regiones.
Porque las mujeres son hermosas,
De intachables dones,
Anheladas por propios y ajenos.


Como a otros hijos, de cualquier país,
Nos han señalado por la maldad de unos pocos,
Alimentada por una parcial mala prensa del mundo.
Estigmas, ha tenido Alemania con sus Nazis,
Méjico Y E.U, con su frontera y, otros pueblos,
A quienes esa prensa “Sí” ha dejado descansar.

Ser colombiano, incluye a la familia:
El amor de padres y abuelos,
Con su abolengo y nostalgia por lo de ellos;
Los niños, influenciados por lo gringo;
Los adultos, trabajadores honestos,
Algunos, aún, con el sueño americano.

Ser colombiano, no se salva del mundo público.
Pésimos electores y administradores.
La clase política que da náusea, solo mirarla.
País donde El Poder y la violencia,
Han estado en manos de los mismos, por décadas;
Así, el hurto de aquello, que el corriente trabaja.

Con todo. Ser colombiano es una delicia.

@mariosalinas61




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