Agazapado en la boardilla del tiempo,
Ahí estás: año veintitrés.
Con tu sonrisa de enero
Y con los once a carcajadas,
Silenciado pronto: El febrero.
Ahí estás veintitrés
Con tus días gamberros,
A mis pies,
Esperando de mí los yerros,
En tu pose, de adusto juez.
Te mira,
Con ojos de caricatura en platos
La especulación del "cómo irás a ser"
Hasta recorrer un camino de doce pasos
Y estar de nuevo en algazara,
Voceando tu final
Entre licor y abrazos.
Ahí estás veintitrés
Hurgando mi alma
Hasta atemorizarla.
Blandiendo espadas a mi ser
Con tus dudas metódicas,
Acechanzas de escaseces,
Desvaríos de Fe católica,
O en agonía mi felicidad:
Hasta matarla...
Ahí estás veintitrés.
@mario Salinas.
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