*
Nada cambiará mientras el poder siguiera en manos de una minoría poco privilegiada.
*
Orwell.
Siendo
dos las orillas *capitalista y comunista*, éstas desembocan en una: el caudal del
dinero; el que gusta al individuo y al colectivo seduciendo a todos, llevando a
algunos en democracia y, a otros, en revoluciones haciendo uso de él: véase la
francesa, la de Méjico y otras…
No
es nueva la puja de estas dos orillas en el mundo, sin ser la excepción, en
Colombia, la del comunismo. No lo es en este país que, por su ubicación
geográfica, lo pretenden los enemigos naturales de E.U: los herederos de Marx y
Lenin, quienes lo ven como la joya de la corona. Por eso, aquí la izquierda renueva
métodos de acecho haciendo el caos hasta que logre su objetivo: *tomarse el
poder para no soltarlo*, en dictadura. Además de sus métodos absolutistas, a los
de comunismo los favorece la clase política tradicional dándoles materia prima:
los pobres, en quienes excusa sus luchas y se hace ver como su mesías.
@mariosalinas61
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