Murmuran los dioses:
No crean que el mar tiene alas,
Son sus olas como manos que os llaman.
Son dedos inquietos señalando el infinito,
Yacen tranquilos en atardecer bonito.
Tan solo su vaivén
Mece armónico en ida y vuelta a la playa;
Es belleza en la que se desmaya
El más fuerte Hacedor de lo humano.
Es la dimensión del todo, no es en vano,
Entender su lenguaje de mar, con esmero;
Tan solo son olas hablando en vocinglero.
No crean que el mar es ajeno al parnaso,
En él, su mano empuña altivo.
Quizá, lo calma la policromía del ocaso
O un soplo divino. La vida no se ha ido.
No confundan entre copas de un bar
Los dedos humanos con las olas.
Adoren las manos del mar
Que al alzarse todo lo controlan.
Dejen sus cuerpos sumergidos en agua salada,
Sentirán el masaje intenso de la marejada.
De ella, absorban su belleza en miles poses,
Son las manos del mar entre los dioses.
@mariosalinas61
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