En la segunda posguerra
hubo una buena intencionalidad,
se fundó la ONU:
todos de igual nacionalidad.
Pasaron las décadas y,
la necia humanidad,
como peleas entre familias
nunca ha encontrado la normalidad.
Esta institución con esfuerzos épicos
no ha logrado en el mundo
apaciguar el impulso bélico.
No pueden sus ejércitos,
de neutral opción,
solo las fuerzas enfrentadas
acallan su intención.
Dictaduras o democracias
se burlan de la ONU,
quedó su propósito
en solo burocracia.
Hoy, se le podría llamar la ONDU:
Organización de las Naciones DesUnidas.
Tristeza para la humanidad perdida.
@mariosalinas61
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