Es un invierno
con el alma aterida de frío,
el cuerpo arrebujado bajo la piel
y la tristeza dispuesta
a clamar amores a granel.
Cuando la lluvia
envía sus soldados a enfilar,
frente nuestro parabrisas,
con el taconeo de sus botas,
con pisadas estruendosas en sus gotas,
es cuando se nos viene el invierno hasta las rodillas,
es cuando el ánimo camina temeroso,
de cuclillas.
Espera a que pase el invierno,
acurrucado en tu trinchera.
No dejes que el sol esté ausente y,
en nuestro olvido muera.
@mariosalinas61
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