Las palmeras aletean excitadas
por los besos del viento;
en la playa, las olas moribundas
se despiden como manos
arañando la incansable arena y,adentro,
donde el horizonte se confunde con el mar,
la voz ronca de los truenos
promete una alocada tormenta.
Así, las bocas mustias de los besos amantes
se esconden en lo íntimo de sus miedos
y el humano más atrevido busca refugio,
y el animal más feroz hace de cobarde,
pues el mandato natural llega con paso firme
a allanar cada esquina del poblado,
cada ser acongojado.
Al unísono,
los vientos estrujan las paredes,
el agua pertinaz es un disparo aéreo,
con silbido del soplo acompañado
hace crueldad en lo más amado.
Día y noche de tormenta
en un Caribe que al pecado tienta.
Pasa la fiereza.Llega la calma al tope.
Cielo azul, luna llena.
En festejo salta la ballena
Desde arriba mira el ojo del cíclope.
@mariosalinas61
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